Chivas: Sitio Oficial

Pachuca
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Chivas
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Noveno campeonato: 1986-1987

 

1986
 

Tuvieron que pasar 17 años para que el Guadalajara consiguiera su noveno título de Liga. Era normal que ya no militara ningún elemento del octavo cetro y que en tanto tiempo las Chivas perdieran mucho de su grandeza competitiva, aunque seguían manteniéndose en el ánimo de sus seguidores que esperaban que el Guadalajara pudiera volver a los primeros planos.

Para enfrentar la temporada 1986-87, el técnico Alberto Guerra logró cambiar la mentalidad de los jugadores desde que llegó al Guadalajara en la campaña 1982-83; pues supo conservar una estructura que redituó con el tiempo, con algunos ajustes de jugadores bien escogidos. En esta ocasión, la directiva tuvo el tino de contratar a dos jugadores claves, a Benjamín Galindo en una operación millonaria pero que benefició estupendamente; ya que jugó su mejor temporada y se consolidó como el mejor jugador mexicano del momento. El otro fue Guillermo "Wendy" Mendizábal, quien fue un baluarte en el medio campo. Sin embargo, el tino del técnico fue saber mezclar atinadamente a los experimentados con los brillantes jóvenes; así como contar con la estupenda preparación física de Fernando Alarcón, lo que hizo posible que el Guadalajara fuera, durante los 40 partidos de la fase regular de calificación, el que mejores números hizo; por que fue el equipo que más juegos ganó: 21; el que más goles anotó: 63 y el que menos tantos recibió: 28. Por lo que se convirtió en el mejor conjunto del campeonato que disputó la fase de finales ante el Monterrey, Puebla y Cruz Azul.

Es importante hacer notar que Jaime Pajarito tenía planeado retirarse del futbol en la segunda fecha, en Guadalajara, jugando contra León en los últimos diez minutos. Así se formalizó su despedida y hasta dio la vuelta al estadio para recibir el homenaje de los aficionados. Ganaron las Chivas su primer juego, después de haber empatado a 0 ante Toluca en la apertura del torneo.

Pero en la jornada tres contra América en el estadio Azteca, se suscitó una gran bronca por el minuto 71, cuando ganaban las Águilas por 1-0 por lo que se suspendió el juego. Los 19 minutos restantes se jugaron hasta el miércoles primero de octubre de 1986 y hubo necesidad de que Jaime Pajarito volviera a la acción por pedimento de Alberto Guerra y los dirigentes ante lo cual Jaime accedió gustoso. La comisión disciplinaria había sancionado a diez jugadores por equipo, incluidos algunos suplentes. Los minutos restantes jugados pasaron sin pena ni gloria y ganó el América  cuyo jugador Carlos Hermosillo fue castigado 12 partidos. El árbitro Edgardo Codesal dirigió esos 19 minutos. Por tales condiciones, Pajarito se vio obligado a jugar un partido completo, en la fecha cuatro, ante los Tigres universitarios de Nuevo León, juego que arrojó un empate a 1 gol.

La mala racha inicial fue pasajera, porque el Guadalajara enseguida ligó 15 juegos sin perder; de los cuales 12 fueron triunfos y 3 empates. Sin embargo, al reanudar la segunda vuelta, volvieron los altibajos en los siguientes 6 juegos, de los cuales sólo ganaron 1, empataron 3 y perdieron 2, para mantenerse siempre en la punta y ser de los primeros clasificados a la liguilla final, con mucha anticipación.

Alberto guerra afirmaba que estaban preparados para ser campeones y no se equivocó; porque supo mantener una alineación con capacidad, juventud y experiencia. En la liguilla, en cuartos de final las Chivas visitaron primero al Monterrey y se trajeron un empate a 3 goles, para que el juego de vuelta dieran el paso a semifinales al derrotar a los norteños por 1-0. El siguiente rival fue el Puebla en la Angelópolis y las Chivas obtuvieron el triunfo por 2-0,  para repetir la misma dosis en el juego de vuelta.

Cuando ya todo estaba listo para disputar la gran final contra Cruz Azul, a visita recíproca, se sentía la seguridad de que el Guadalajara ganaría el título, no obstante que los Cementeros contaban con un excelente equipo y habían ganado el juego de ida por 2 goles a 1.

Llegó el gran día, domingo 7 de junio de 1987, en que los fanáticos tapatíos atiborraron el estadio Jalisco (algo así como 65 mil aficionados) que sirvieron de marco espectacular y esplendoroso en aquel agitar de banderas y los gritos de: ¡Chivas... Chivas...! Fue un acontecimiento para recordar toda la vida.

Ese día no pudo jugar Benjamín Galindo, pero su sitio fue bien cubierto por Omar Arellano, pero todos los que actuaron pusieron su empeño, facultades y atención para triunfar, ante un Cruz Azul bien plantado en la cancha, pero que no pudo contrarrestar el ritmo impuesto por las Chivas a lo largo del encuentro. Sobre todo cuando Fernando Quirarte marcó el primer gol, por el minuto 29, con certero cabezazo. Así empezó el delirio de los fanáticos, pues se empataba el marcador global y, en lo sucesivo, todo fue mandar por parte de las Chivas. En la segunda parte, apenas en el primer minuto, cayó el segundo gol del Guadalajara por "Yayo" de la Torre y el Guadalajara tomara la ventaja que sería definitiva. Las Chivas habían convertido el graderío en un "Torbellino de pasiones" y el cetro se veía cada vez más cerca.

Para que no quedara la menor duda del dominio de las Chivas, cayó el tercer tanto por el minuto 55, otra vez conducto de "Yayo" de la Torre. La respuesta de los aficionados fue de locura. El Guadalajara se convertía en el amo, ante unos Cementeros que ya habían bajado la guardia y se resignaban a la derrota. A las Chivas de ese día no las detenía nadie; ni el arbitraje titubeante del señor Fermín Ramírez Zermeño, quien tuvo que expulsar a Edgardo Fuentes y Marco Antonio Mendizábal, en los últimos tres minutos.

Al final del partido, la euforia fue general,  la fiesta que duró más tiempo vitoreando a los campeones en el estudio, se prolongó por todos los rumbos de la ciudad, en las fuentes, bares, etc. Todos querían festejar el triunfo del Guadalajara y del fútbol mexicano, incluso el señor Gobernador Enrique Álvarez del Castillo, quien bajó a los vestidores a felicitar a los monarcas del fútbol mexicano.

Ese día los equipos formaron así:
Guadalajara: "Zully" Ledesma, Sergio Lugo, Demetrio Madero, Fernando Quirarte, José "Pelón" Gutiérrez, Guillermo "Wendy" Mendizábal (Manuel "Pituko" López 39´), José Manuel "Chepo" de la Torre, Omar Arellano, Concepción "Concho" Rodríguez, Eduardo "Yayo" de la Torre y Luis Antonio "Cadáver" Valdez (Alejandro Guerrero 76´). Entrenador, Alberto Guerra.
Cruz Azul: Pablo Larios, Salatiel (Duron 48´), Rubio, Edgardo Fuentes, Marco Antonio Mendizábal, Calderón, Romero, Bernal, Morales, Casellas (Gálvez 48´) y Puyol.
Entrenador, Héctor Pulido.

Aclaración: Por la bronca generalizada que se suscitó en la tercera fecha; entre el América y el Guadalajara, el árbitro Antonio R. Márquez decretó la suspensión del juego al expulsar a los veintidós jugadores activos y las bancas, cuando faltaban 19 minutos y el América ganaba por 1 a 0 con gol marcado por Bacas, al minuto 50.

El tiempo faltante se jugó el miércoles primero de octubre de 1986, en el estadio Azteca, con diez jugadores por bando; de los cuales solamente "Wendy" Mendizábal, "Concho" Rodríguez y "Cadáver" Valdez, mantuvieron su inclusión inicial por las Chivas.

Del resto, jugaron esos 19 minutos: Estéfano Rodríguez, Sergio Lugo, Luis Manuel Díaz, "Pituko" López, Saúl Ibarra, Jaime Pajarito y "Yayo" de la Torre. El árbitro fue Edgardo Codesal y el marcador se mantuvo 1 a 0 a favor del América.